sábado, 17 de diciembre de 2011

Entre la Realidad y la Ficción

  La Cueva  Del  Cristal                              A.G. Jódar

           De  Sierra Almagrera o Serrata de Montroy (llamada así por los marinos) nos cuenta Simón De Rojas:

Sierra almagrera, torre del castillo de villaricos
 “la mas acreditada en el país por sus preciosidades, especial mente por su Cueva del Cristal. De ella parece sacaron los Romanos la plata que tanto se a vociferado siempre” … “ Nadie ha visto la famosa Cueva de Cristal con la que se han enriquecido tanto extranjero, ni nadie ha visto su puerta o entrada fuera de los extranjeros que la hallan con sus recetas y malas artes, pactos diabólicos, etc. Aunque señalan una entrada a ella muy difícil por meterse en ella el Mar






Queda  evidente que la Sierra  de Montroy o de Almagrera (llamada así por los del País) ya era mítica en 1805 y una gran cantidad de excavaciones se hallaban por todos sus barrancos. La galena o alcohol se sacaba de contrabando, llegando su venta hasta las alfarerías de Sorbas. “Mandándose tapar algunas y custodiasen con un guarda

En la vertiente del Mar, la actividad no era menor, el desembarco de tabaco a plena luz del día y a la vista de la torre castillo de Villaricos, era diaria, sin que se oponga nadie a la faena y con total descaro “pues se juntan a veces hasta 300 contrabandistas de la Mancha, Córdoba y del País

Tan solo treinta y tres años después, la Sierra olvidaría sus leyendas  y en alas de una feroz actividad  minera, se daría paso a otras. Alentando así  de forma imprecisa la imaginación de cuantos tenemos la oportunidad de visitarla y conocer entre la realidad y la ficción, la famosa Cueva del Cristal.



Fuente: SIMÓN DE ROJAS CLEMENTE RUBIO
                          Viaje a Andalucía
             “Historia Natural Del Reino De Granada “
                               (1804-1809)




lunes, 24 de octubre de 2011

LA IGLESIA DE LAS HERRERIAS


  
Inaugurada en Diciembre de 1905, fue diseñada 
por D. Luis Siret.
Esta dedicada a la Sagrada Familia.

lunes, 10 de octubre de 2011

LAS YESERAS DEL RINCON DEL MORO


         A los pies de Sierra Almagro, en un lugar que aparece en algunos mapas como “Rincón Del Moro” y junto a unas antiguas canteras de yeso, existen  los restos de una veintena de hornos y otras construcciones  para el laboreo y transformación de este mineral.
    
    El yeso, como mortero es conocido y usado por los egipcios hace ya más de 5000 años.
Pero en nuestra comarca serian los árabes  los que generalizaron su uso para la construcción y como elemento decorativo.

El proceso empieza por la extracción del mineral en las canteras. Las  piedras, ya con un tamaño manejable  eran calcinadas en hornos al pie de la explotación, con el fin de quitarles el agua que lleva en su composición (deshidratar).

El horno de tipo árabe,  es de forma cilíndrica, compuesto por una pared de piedra y semi enterrado en el terreno, con una apertura lateral a modo de puerta. Este se montaba  dejando un hueco en su interior para la leña, comunicado con la puerta para poder alimentar el fuego de forma constante y como entrada de aire, este proceso que podía durar más de 14 horas, según el criterio del maestro hornero y dependiendo del tipo de leña y el tamaño de las piedras.


Esta operación, obligaba incluso a hacer noche en el lugar, atendiendo el fuego. 



Junto al horno, se encontraba una superficie empedrada de forma circular, en la que una bestia arrastraba un rulo de piedra, para moler el mineral ya calcinado y convertirlo en polvo, listo para su uso posterior en labores de albañilería.   
                       
        

viernes, 23 de septiembre de 2011

Noticia sobre Andrés López Pérez

                            I.G.M.E.     REVISTA MINERA  año: 1852                 TOMO III   p. 189



                                 Noticia  sobre Andrés López Pérez,  Descubridor del filón Jaroso.

      Andrés López Pérez, (a) Perdigón, nació en la villa de Cuevas de Vera en 1794.  Era hijo de labradores pobres. Cuando joven se dedico pocos años a la arriería, y en seguida a los trabajos de minas sin intermisión, dependiendo siempre del difunto Sr. Don Miguel Soler Molina, aficionado en extremo a este ramo de industria, y recompensado por la suerte con el encuentro del  rico filón jaroso, descubierto en 1839 por dicho Perdigón, por lo que fue su amo el decano de la empresa del Carmen, formando la sociedad de este nombre. En ella se ofreció a Perdigón en un principio una acción  costeada, que al formalizar la escritura quedo reducida a ¼, que solo disfruto 3 meses no productivos, cambiando después esta porte por una burra y un muleto al difunto  D. Francisco Albarracin Bravo, vecino también de Cuevas.
Cuando la riqueza se manifestó  no faltaron personas que se compadecieran de la mala suerte de perdigón, que había cambiado su cuarto de acción (las cuales subieron entonces a 8 y 10.000 duros) por dos animales, cuyo valor no excedía de 1.100 reales.  Entre dichas personas, las que tomaron mas interés fueron los Sres. Ingenieros de minas D. Joaquín Ezquerra y Don Ramón Pellico, entonces inspector del distrito de Almagrera. Propusieron se señalase a Perdigón lo menos 1 duro diario vitalicio, pagado por las cuatro empresas Carmen, Observación, Esperanza y Estrella.  Pero dichos señores no fueron atendidos, y la donación  de Perdigón quedo reducida a 8 reales diarios entre dichas empresas poderosas.  Esta es la verdad pura, que mas bien es una afrenta para ciertas personas, y mas si se añade que las empresas Observación y Estrella han dejado a deber a Perdigón 3 años de estos miserables honorarios, que mas bien puede llamarse socorro o limosna. Consta que el mal recompensado inventor de la riqueza no dio el menor motivo para esta falta de cumplimiento, la cual se fundo en frívolos pretextos  que seria mengua citarlos.
Lo corto de esta asignación  que ya vino a quedarse reducida a una peseta, obligo al desgraciado Perdigón a dedicar el último tercio de su vida a su antigua faena de minero, trabajando corporalmente en cuanto encontraba.
Cayó malo en Agosto de 1851 con calenturas intermitentes; se agravó en noviembre del mismo y sucumbió el 7 de Diciembre, enterándose el 8 del mismo sin mas pompa ni acompañamiento que cuatro pobres que sus hijos buscaron para que lo llevaran y honraran, ajustados a 4 reales cada uno, que  después  perdonaron haciéndolo de caridad.  Ni un solo minero del Jaroso se digno asistir al entierro del descubridor del filón rico. El silencio habla más que la pluma.
Perdigón estaba casado con Antonia Rodriguez Navarro, que al enviudar tenia 64 años, es decir, 7 mas que su marido, que solo contaba 57. Dejo 5 hijos: 3 varones, llamados Diego, Juan y Pedro, y 2 hembras, Catalina y Antonia, todos casados y cuentan entre ellos  14 hijos. Estos también son pobres, dedicado al trafico de arriería , labraduria y  minería.
La viuda nada posee, y si vive es porque sus 5 hijos la tienen cedido el corto caudal que dejo Perdigón, que consiste en unos cortijillos situados en el sitio llamado los Perdigones en la desembocadura de la rambla del pozo de los Guardas, inmediato a la boca de Mairena, y además un bancal, que todo ello no alcanza a valer 500 duros de capital.
Es de estricta justicia, ya que no se hiciese una demostración debida a la gratitud, que las empresas que han  dejado de pagar su compromiso, abonaran a esta desgraciada familia  siquiera lo que importan los tres años pendientes. En ellos se interesa además el honor de todo el que tiene parte en las minas ricas, cuyo descubridor nació, vivió y  murió en la pobreza, formando un mal contraste con los favorecidos por el mismo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

MINA DE LOS TRES PACOS





Antonio Gonzalez Jódar, Cuevas del Almanzora


lunes, 13 de junio de 2011

SIERRA ALMAGRERA



SIERRA ALMAGRERA:
  

       En las entrañas de esta pequeña sierra, un brillo metálico ha despertado la curiosidad desde tiempo inmemorial. Nos lo demuestra la gran cantidad de restos arqueológicos de nuestros antepasados. Hombres y mujeres del entorno de Las Herrerías. Que desde el neolítico fusionaban los Distintos tipos de roca de nuestros montes. Probablemente, lo que pudo ser un descubrimiento casual, se convirtió en el nacimiento de la primera industria metalúrgica de Occidente. Esta riqueza, no pudo pasar desapercibida para los primeros visitantes extranjeros de Nuestras tierras. Avispados comerciantes fenicios, que no tardarían en darse cuenta del potencial económico de tan preciados metales. Estos intrépidos navegantes, encontrarían gentes civilizadas, con los que era fácil establecer relaciones comerciales. Los nativos cambiaban la plata y otros metales, los cuales poseían en abundancia, por mercancías exóticas y otras baratijas. El aprovechamiento de estas riquezas de Sierra Almagrera y las Herrerías, es continuado por los cartagineses y más tarde por los romanos. Expertos y ambiciosos mineros que dejaron en nuestra tierra, la huella de su asombrosa habilidad para trabaja las minas. 



Uno de los ejemplos más representativos de nuestra sierra es la galería Romana del Arteal. Con el transcurso de los siglos, esta actividad minera va decreciendo, por la sucesión de conflictos bélicos y la alternancia en el poder de distintas culturas. Tras la reconquista Cristiana por los reyes Católicos, Sierra Almagrera y el cabezo de las Herrerías, caen en un profundo olvido.
















Filón del Jaroso:
       
       Es allá por el 1838, en el que dos hombres: Pedro Bravo López y Andrés López (alias el Perdigón), subsistían al pie de la sierra, dedicados a las labores propias del campo. Afanados en el pastoreo y recogiendo leña, para vender en los hornos de Cuevas. Entre sus diversas ocupaciones estaba también la de servir a los alfareros, cargas de tierras oscuras con motas brillantes que utilizaban para dar la capa de vidriado a sus vajillas de barro. Desconociendo estos, otra aplicación de aquellas tierras que arrancaban en un tajo del barranco del Jaroso. Quiso el destino, que en esta relación entre pastores y alfareros, se cruzara Don Julián López Salcedo. Hombre ilustrado, que si conocía otras utilidades de aquellas oscuras tierras. Prueba de ello, es que en 1839, Don Miquel Soler Molina, sus hijos y unos vecinos de Cuevas, se junta para formar la primera sociedad minera de Sierra Almagrera, llamada Carmen y Consortes. El entusiasmo no debió ser muy grande en estos primeros momentos, algunos accionistas se desmarcado y vendieron sus acciones incluso antes de poner la mina en marcha. Es tras vender las primeras partidas de mineral a una función de Adra, cuando estas les advierte de la gran cantidad de plata que contiene la galena, dato que se desconocía asta entonces. ¡Plata! Esta palabra mágica convierte la sierra en un hervidero de aventureros, oportunistas y trabajadores en busca de esta nueva fuente de riqueza. 

     En los siguientes 4 años se presentaron cerca de 18.000 solicitudes pudiéndose registrar tan solo 1.740 minas, no había terrenos para colocar más.


(mtiblog.com)



El formidable filón del Jaroso hacia hombres ricos de la noche a la mañana, alentando una fiebre minera que se extendió a las demás sierras de la comarca y paulatina mente a todo el país.




Fundiciones:
       
        La galena de Sierra Almagrera era codiciada por todas las fundiciones de Europa y America, por su alto contenido en plata, dándose la paradoja que países como Inglaterra y Francia que eran deficitarios de estos metales, se convierten en exportadores, vendiendo plata y plomo a los demás países Europeos.
El Gobierno Español, alarmado, promulga en noviembre de 1.840 una Ley prohibiendo la exportación de mineral en bruto.
Las consecuencias de esta ley fue la inmediata puesta en marcha de una veintena de funciones, la mayoría junto a las costas desde Garrucha a Cartagena para fundir los minerales de Almagrera, o al menos eso es lo que pretendían. Las sociedades mineras mas poderosas instalado sus propias fabricas al pie de la sierra, contando con mineral de sus propias minas aseguraban su rentabilidad y control de la mayor parte del mercado, relegado al resto de las funciones a competir entre ellas por el mineral de las minas mas pobres, estas se veían obligadas a parar los hornos por falta de mineral, situación que provocaba los continuos cambios de dueño así como el cierre de muchas de ellas.
 La puntilla a esta ruinosa situación se produce 12 años después con otra ley que liberaliza las exportaciones. La quiebra de ese sector estaba asegurada.





     De todas estas industrias solo queda algunos montones de escombros y en el mejor de los casos una chimenea delata el emplazamiento.






















Fuente:           (Cuevas La Tierra De La Plata) de  ANTONIO MOLINA SANCHEZ






miércoles, 8 de junio de 2011

MUESTRA DE AGUA EN LA PERUANA